“Cada comunidad del campo del arte comienza a tener una fuerza propia” dijo Ana Battistozzi en referencia al Premio Ledesma 2023

La estrecha relación del arte contemporáneo y el Salón de Artes Visuales Ledesma, dejó nuevamente al descubierto el crecimiento y la superación de los artistas jujeños y de la región NOA, en un mercado de industrias culturales que a pesar de la globalización, busca su validación artística local para mostrarse en Galerías de Arte o Centros Culturales.

Para conocer detalles de la edición 2023 del Premio Ledesma, dialogamos con Ana María Battistozzi, parte del excelente Jurado de Premiación de este año, quien sostuvo que “Respecto a lo que implica para el campo del arte, la institución de un Premio Ledesma y el Salón en sí; relacionado a la centralidad del país y su periferia en cada una de las provincias, éste, es un premio de Arte Contemporáneo. Arte que a través de diferentes medios se fue universalizando, globalizando, si tenemos que utilizar términos actuales a nuestros días. En alguna medida este arte fue perdiendo los regionalismos, no de forma total, que durante un tiempo los caracterizaron como una forma de afirmación local y de pertenencia de sus propias comunidades”.

También afirmó que “en esta edición del premio, hay obras que si remiten a diferentes zonas, pero también remiten a una vivencia contemporánea. Por ejemplo, en la obra “Cajones encontrados”, producción premiada en primer término, de Héctor Alemán, hay quienes encuentran en ella como un síntoma de la cantidad de piezas o recipientes que esperan ser llenados por una producción local. Otros pueden pensar que esto forma parte de la circulación de materiales, utilizados para formas creativas, artísticas. Bueno, la percepción depende de la mirada de cada uno. Lo más interesante que nosotros evaluamos es que la mirada no fuera cerrada y unidireccional”.

Esta afirmación exacta de la contemporaneidad del Salón, pone de relieve a la estructura artística en un proceso de validación y cualquier objeto puede ser arte, siempre que el trabajo intelectual sea capaz de reformar ideas ligadas a la originalidad.

En la misma dirección conceptual, Battistozzi detalla otras observaciones que tuvo en cuenta a la hora de elegir una producción: “El Premio NOA de Gustavo Escalante de Tucumán con la obra “Odas a las socas”, realizada en forma manual, en papel plegado, laminado, que le otorga a cada pliegue o quiebre una capacidad especial de refractar la luz y que también genera situaciones geométricas; son experiencias distintas que es la de solo pintar un cuadro con un determinado ordenamiento abstracto y geométrico. Esto implica una innovación, tanto desde el punto de vista de la decisión de utilizar un determinado material, que es papel laminado y convocar al receptor o espectador a un cierto desplazamiento para disfrutar de distintas visiones”.

Agregó que “Son todas orientaciones que va asumiendo el arte contemporáneo. En los años 50 y 60, la afirmación local fue muy fuerte; hoy, tal vez como resultado de esto que decía, la globalización, tal vez esta afirmación local no es tan rotunda, siempre por supuesto, con una vocación de expresar. Los chicos, por ejemplo, en el Primer Premio de la sección estudiantes, que lo obtuvo Lautaro Alexander Romero, con una obra “Al diablo con tu corazón”, en acrílico, con una capacidad de despliegue y el uso del color, realmente brillante, vibrante, y que además alude de una reelaboración de ciertos mitos locales”.

Este recorrido temático de nuestra entrevista, para abordar algunas obras con la docente y crítica de arte, se extendió hasta los artistas de generaciones más jóvenes que participaron y obtuvieron premios. En este sentido reafirmó: “Me pareció muy interesante que un premio de este tipo alimente a los jóvenes. Ramiro Ceballos que trabajó en fibrofácil para la obra “Vulnerable” y fue premiado en Realidad Aumentada, implica una interactividad con los espectadores. Fue una forma de llevar adelante, inclusive de procesar, de sublimar una situación personal que lo encuentra con un reconocimiento muy importante, desde su ciudad, de su medio. Hemos considerado el interés de las imágenes, también de las técnicas utilizadas, que fueron variables definitorias para terminar de definir los premios”.

Como parte del Jurado de Premiación, junto a Matilde Marín y Tulio Andreussi Guzmán, Ana Battistozzi también reconoció el trabajo arduo, minucioso, amplio y difícil del Jurado de Selección, compuesto por Ana María Martínez Quijano, Cecilia Quinteros Maccio y Sergio Cruz, por todos los envíos que hubo y la demanda de mucha responsabilidad.

Consultada sobre otros criterios de evaluación que precedieron a determinar las obras premiadas, marcar el futuro de los participantes y la calidad del concurso, respondió que “fueron en 1er lugar la calidad de los trabajos en cada medio elegido, la pintura, los temas y las formas tratadas. La pintura, por ejemplo en el caso de Héctor Alemán, un artista muy reconocido y de trayectoria en Jujuy; la tinta con acrílico de Matías Esquibel, que ganó una mención; un colaje de fotografías que ganó Carolina Franco, difícil de evaluar pero ponderamos la elección de diversidad de medios, el tratamiento de la imagen y particularmente una pintura encantadora de un chico muy joven, Sergio Iván Moya, que pintó un paisaje con un trabajo de color lírico exquisito” detalló.

Para finalizar y atenta a nuestra consulta acerca de cómo definiría al Premio Ledesma de este año, puntualizó: “Cada región, cada provincia, asume su potencialidad artística propia para que esto cada vez se revierta desde la periferia que representa el interior hacia la centralidad del país, con esto cada comunidad del campo del arte comienza a tener una fuerza propia, creo que estas comunidades se están revelando. Por ejemplo, a través de las distintas ediciones del Premio Ledesma y creo que todo esto debería afirmarse aún más, porque depender de un centro, no implica no depender de uno mismo y afirmarse en las decisiones de uno mismo, formándose y dialogando con el interior y el exterior”.

Espacios que muestran la obra del Premio Ledesma

Museo y Centro Cultural Culturarte; Centro de Arte Joven Andino; Centro Cultural y Museo Casa Macedonio Graz; Centro Cultural Héctor Tizón; Centro Cultural Éxodo Jujeño y Centro de Visitantes Ledesma.

Ana María Battistozzi (Argentina – reside en Buenos Aires) es crítica de arte, curadora independiente y gestora cultural, y en la actualidad, es directora de la Orientación en Gestión del Arte de la Licenciatura en Arte de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo (Argentina) y también es profesora titular de las cátedras Producción y Circulación de la obra de Arte y de Organización, Producción y comercialización de Eventos Artísticos en el IUNA – Instituto Universitario Nacional de Artes. Entre 2000 y 2007 fue asesora del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad donde diseñó y dirigió el Festival de Arte Estudio Abierto en sus nueve ediciones. Ha sido curadora del Mes del Arte Fueguino (MAF) en 2012, fue directora del Proyecto Diálogos Berlín Buenos Aires en el 2004 y organizó por primera vez en Buenos Aires el evento La noche de los Museos.

Premio Konex de Platino 2017. Jurado Premios Konex 2002. Licenciada en Historia del Arte (UBA). Crítica de arte del Diario Clarín  desde 1986 y de la Revista Ñ desde 2003. Colaboró  con medios locales y extranjeros (Art Nexus de Colombia, Flash Art Italia, Arte y Parte  España). Coautora del libro Recorridos por el Arte Contemporáneo Argentino Edit. Papers. Entre otras actividades y reconocimientos.